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¿Cómo sobrellevar la pandemia con tranquilidad?

Apps y hábitos que me han ayudado a sobrellevar la pandemia

Si bien es cierto que algunos somos muy privilegiados de poder trabajar desde casa, no nos exime de la preocupación diaria que genera la pandemia. La ansiedad y la sensación abrumadora de no poder hacer nada nos daña mental y físicamente. Por eso aprender a sobrellevar la pandemia es fundamental en estos tiempos. 

Porque sí, a veces no es tan terrible luchar contra algo cuando ya está pasando, sino luchar contra algo que todavía no pasa pero podría pasar.

Esa incertidumbre del podría, probablemente, de pronto; nos hace prepararnos para situaciones que es probable que pasen, pero es probable también que nunca pasen. Por eso trato de preguntarme ¿Qué tan probable es que todo suceda de la forma catastrófica que lo pienso?

Leí una frase hace poco que decía “La realidad suele ser mucho más benevolente que tu imaginación”. Y yo sí que necesitaba entender eso.

Con estos hábitos y apps he logrado incluso pasar bastantes horas del día sin pensar en palabras como “coronavirus” “contagios” “pandemia” “casos” “muertes” “COVID-19”.

Y esa tranquilidad quisiera transmitirla también a quien sea que lea esta mini-guía, de hecho es bastante vergonzoso usar el blog de mi negocio, pero no tengo otro canal de difusión útil.

Así que esta es una recopilación de aplicaciones y hábitos que me han ayudado a mí (una persona desorganizada y miedosa por naturaleza) y espero te ayuden a ti a sobrellevar la pandemia, aunque cada uno debe buscar lo que le funciona mejor y no pretendo que mi percepción subjetiva sea una regla para nadie.

Tampoco soy psicóloga, pero puedo dar testimonios que varios de estos puntos me han funcionado a mí.

Tomar el control de la información que recibo

Hace más de un mes que decidí abandonar mis redes sociales y eliminar todas las notificaciones de noticias de mi teléfono.

La pasaba muy mal viendo post, noticias, comentarios, discusiones, consejos, problemas que habían empeorado, las esperanzas, los fails de teletrabajo y las clases virtuales. Las teorías conspiranoicas, las historias de animales silvestres en las ciudades, las crisis económicas, los memes, y TODO lo que se movía en internet alrededor de la pandemia.

Era realmente mucha información que entraba a mi cabeza todo el tiempo. Seguramente mis niveles de cortisol subían notoriamente con cada nueva notificación del celular, a la espera de algún chat de un familiar enfermo o alguna noticia terrible.

Además la adictiva sensación de no “estar perdiéndome nada” no me permitía salir de este ciclo.

Y a esto le agregamos los temas que ya me causaban ansiedad, que algunos incluso se agravaron gracias a la pandemia.

Pero me di cuenta de algo, para bien o para mal, no tenía casi ningún control sobre la mayoría de cosas que veía. Frustrarme por las personas que no cumplían la cuarentena no arreglaba nada, sentirme triste por las muertes diarias no solucionaba mucho.

Con acatar las órdenes de aislamiento cumplía mi parte del trabajo.

La única solución que encontré para salir de este bucle fue abandonar todo contacto con las redes sociales y noticias, limitando mi interacción a un poco de YouTube y la rutina diaria de trabajo.

Decidí revisar esta información solo cuando YO decidía hacerlo, revisar cuando lo necesitaba y NO estar alerta de la próxima notificación en mi celular.

Incluso llegué un poco a la exageración de eliminar a muchas personas de mis redes, que probablemente luego deba agregar de nuevo con una pequeña disculpa je, je.

Esto realmente cambió mi vida drásticamente, se convirtió en un silencio profundo, aunque siempre vuelve esa sensación de que “me estoy perdiendo de algo que debería saber”, pero puedo asegurar que cada vez es menor.

Puedes dejar de seguir páginas o personas que publican cosas incómodas con la opción “dejar de seguir por 30 días” en Facebook, puedes limitar la revisión de redes sociales en un tiempo específico del día, o puedes simplemente desactivar las notificaciones sin desinstalar las apps, cualquier opción te brindaría un mínimo de control sobre lo que ves.

Apps para entender mis emociones y sobrellevar el estrés de la pandemia

Descargué algunas aplicaciones muy útiles que me ayudaron a entender el porqué de tantas sensaciones negativas.

Youper:

Esta app monitorea las emociones, sus causas y te revela algunos patrones. Antes de abandonar mis redes sociales, vivía en este bucle de ansiedad pero no entendía por qué estaba tan abrumada, si realmente yo estaba bien físicamente y «a mí no me había pasado nada malo”.

Con ayuda de esta app me di cuenta que toda mi ansiedad, mi tristeza y frustración se basaba en tres simples cosas: sobre analizaba demasiado el pasado, me alertaba por información externa de la que no tenía control y me preocupaba por el futuro y los problemas que probablemente se me venían a mí y a la humanidad encima.

No sé cuáles serán tus actuales emociones en la pandemia, pero te recomiendo mucho esta app para entenderlas si acaso tu mente y tus emociones se han vuelto un caos total y parecen no conectarse entre sí.

Actualmente esta app está en inglés, estoy segura de que varias personas spameamos diariamente para su traducción al español. Por cierto, gracias a este blog me dieron tres meses premium :D.

MoodSpace:

Esta sí está en español. Te ayuda a procesar los hechos, las emociones y pensamientos, no solo los monitorea.

Su metodología tiene base en la terapia cognitiva. Te permite darte cuenta por ti mismo/a si tienes algunos patrones de pensamientos negativos como: polarización, sobre generalización, conclusiones precipitadas, etc.

Lo hace por medio de preguntas que debes resolver y luego te permite darle una nueva perspectiva. También tiene meditaciones guiadas y la posibilidad de escribir 3 cosas positivas que te hayan ocurrido durante el día.

Ambas aplicaciones en sus versiones gratuitas nos pueden ayudar a entendernos mejor, aunque no es un reemplazo de una psicoterapia.

Si tienes los medios económicos para una psicoterapia, perfecto, siempre es mejor encontrar ayuda profesional.

Paletto:

Esta aplicación nos permite crear imágenes con frases: algo muy simple.

La uso para registrar pensamientos que quiera registrar. Nos permite escoger colores de fondo y fuentes tipográficas para que se adapten a nuestro estado de ánimo o lo que buscamos expresar.

Esta aplicación es realmente perfecta cuando queremos desahogar una emoción o pensamiento pero no queremos escribir un enorme diario o darle muchas vueltas.

Una frase y un color, listo.

¿Cómo sobrellevar la pandemia?: Crear nuevos hábitos

Yo era de esas que nunca tendía mi cama en la mañana, nunca lavaba platos luego de usarlos, incluso ni me ponía zapatos para andar en la casa. Con la pandemia esto solo empezó a afectar aún más mi percepción de desastre, anormalidad y caos.

Hacerme una rutina me ayudó a darle un sentido de “normalidad” a estar en casa encerrada. Pongo la alarma siempre a las 8:30 am y trato de estar en pie todos los días a las 9:00 am. A veces lo logro, a veces no, pero lo intento casi todos los días.Sobrellevar-la-pandemia

Si no podía controlar el caos de la pandemia, podía controlar un poco el orden de mi espacio vital, porque estar preocupada y rodeada de desorden, es peor que solo estar preocupada.

Aún sigo trabajando en los hábitos. La meta es hacerlos todos los días, pero a veces logro cumplirlos 4 veces a la semana como máximo y sigo satisfecha. Mi meta a medio plazo es estar activa antes de las 7:00 am todos los días y poder organizar mis espacios y comida una hora antes de empezar a trabajar.

Aplicaciones que descargué para mejorar mis hábitos:

Quitzilla:

Es una app que te ayuda a dejar tus malos hábitos. La versión gratuita nos permite poder llevar un monitoreo de abstinencia de 2 hábitos que queramos dejar.

Así que escoge muy bien cuáles son los que deseas monitorear.

Grow:

Esta es una aplicación que te permite, por el contrario, monitorear los hábitos que deseas agregar a tu rutina. Tengo cosas como “tomar agua”, “tender la cama antes de las 10 am”, “comer una snack” (sí, el estrés hacía que olvidara comer o me saltara algunas comidas sin siquiera notarlo), “hacer ejercicio” (que no he podido cumplir, pero algún día).

Cada cierto tiempo puedes ver como un arbolito va creciendo junto a tu nuevo hábito, que es también una motivación.

Focus to-do:

Esta aplicación me permite monitorear tareas diariamente. Personalmente me pongo 3 tareas diarias obligatorias y 2 tareas opcionales. Esta app maneja la metodología de pomodoro, donde cronometra 25 minutos de trabajo y 5 minutos de descanso. Si no logro hacer las 5, al menos tengo la satisfacción de cumplir las 3 obligatorias.

Algunas tareas que creía que me ocupaban todo el día, realmente me ocupaban 4 pomodoros, pero no las cumplía en tan poco tiempo porque mi enfoque o mi atención siempre estaban dispersos en cualquier nueva tarea o distracción que se me cruzara fortuitamente.

Además, cada vez que cumples un pomodoro, obtienes un poco de energía solar que te ayudará para alimentar un arbolito dentro de la aplicación, así que como con Grow, es una buena motivación.

Traté de no agobiarme por terminar todo en los 25 minutos. Siempre se puede pausar luego de 10 minutos y tomar un descanso de 5 minutos.

Créeme, prestar 10 minutos de atención a algo en estos tiempos es realmente un gran logro.

Con práctica lograremos 25,50,70 minutos de atención en una tarea.

La recomendación basada en mi experiencia es que los hábitos sean semanales y no diarios. Pequeños logros no demasiado exigentes, para no aumentar la sensación de fracaso que viene cuando fallamos una meta.

No es lo mismo “tender la cama antes de las 10 am al menos 4 veces a la semana”, que proponerse “tender la cama todos los días antes de las 9 am”.

Igual con las abstinencias, no es lo mismo “dejar de fumar” a “fumar solo dos cigarrillos diarios”.

No te presiones demasiado. Sé más benevolente contigo.

Hacer una lista de sueños o cosas por lograr

Cuando comenzó la pandemia empecé a verla como una interrupción en mi vida, pero empecé a verla también como otra etapa más y sobre todo, una etapa de introspección, donde obligatoriamente tenía que estar quieta, analizar lo que quiero y trabajar mi inteligencia emocional.

Hice una lista de 100 cosas que debía hacer antes de morir. No es una lista de cosas por hacer después de la pandemia, repito, es una lista de cosas que quiero hacer antes de morir.

Luego de tener mi gigantesca lista, noté que algunas de esas cosas también podía hacerlas desde casa y lo mejor, durante la pandemia. Cosas como estudiar ciertos temas, colorear todo un libro, escribir blogs, leer más libros, era posible hacerlo. Así que fue una ventana para aprender a sobrellevar el estrés en pandemia. 

Algunas de esas cosas que son nuestros sueños o mini-sueños pueden hacerse todavía y podemos disfrutarlos. Es un momento de estar atentos, cooperativos y compasivos, pero también es una etapa que nos da la oportunidad de ser introspectivos y hacer cosas que de tener una “rutina normal” habría sido complicado.

Siempre pienso en el siguiente ejemplo: Yo tardaba 3 horas diarias en el transporte público para ir y venir del trabajo, y ahora, esas 3 horas diarias puedo usarlas perfectamente para algunas de esas cosas que no necesitan salir de casa pero sí necesitan tiempo y dedicación.

Ayudar a otras personas

Sea poco o mucho, el altruismo es una fuente inagotable de felicidad. Ayudar al otro nos da bienestar.

Podemos hacer donaciones sin entregar dinero, hay quienes podemos donar algo de trabajo, de tiempo, de conocimiento, comida, sangre, etc.

Cuando se trata de ayudar podemos ser muy creativos también, cada vez que ayudaba a alguien sentía una gran satisfacción.

Retomar o empezar un hobby creativo

Siempre he tenido afinidad con la creación de apps, y en todo ese tiempo que dedicaba a llenarme de información sobre cosas que no podía evitar en redes sociales, decidí empezar un proyecto de diseñar una app para planificar metas en la vida.

Esto debido a que noté que ninguna aplicación me ayudaba en ese sentido cuando se me ocurrió hacer mi lista de cosas por hacer antes de morir.

Pero por ahora, mi lista de 100 cosas para hacer antes de morir se mantiene en Asana, pues es una herramienta muy versátil de creación de tareas y planificador de proyectos, pero quiero diseñar algo especial para eso.

Sin desviarme, otra de mis cosas por hacer era colorear todo un libro. Pedí los colores, el libro y el sacapuntas por internet. Y empezaré a dedicar parte de mi tiempo a eso.

La sola idea de llenar TODO un libro de color me genera mucha emoción. Por cierto, si alguien quisiera colorear un libro me inventé un starter pack:

Los eco lápices softcolor de Faber Castell x24, el “Libro de mindfulness para colorear” y un tajalápiz.

FIN. Horas de ocupación aseguradas.

Conectarme y hablar con los demás

No estamos solos en esto, todos somos vulnerables, todos tenemos casi los mismos miedos. Nos frustramos por las mismas cosas, nos aterra lo mismo. Por eso, podemos sobrellevar la pandemia juntos. 

Todos buscamos ser felices y buscamos la felicidad de quienes amamos. El aislamiento social es solo físico. Mantener conversaciones en llamadas, videollamadas, no es lo mismo pero es algo, nos ayuda a sentirnos comprendidos y entendidos.

Cuando soy consciente que en pandemias de siglos atrás el aislamiento era mucho peor, me hace agradecer poder tener ese algo. Ahora tenemos esa posibilidad de mantener un contacto a distancia y eso me motiva realmente a aprovecharlo.

Dejar de lado un poco los juicios de valor y etiquetas me ha permitido también juzgarme un poco menos a mí misma.

Pensar en alguna idea de negocio

Siempre he creído que todos tenemos una mínima chispa de emprendimiento, pero algunos somos demasiado miedosos para llevarlas a cabo. Algo curioso de estar desesperados es que nos hace actuar a pesar del miedo. En esta pandemia muchos han tenido que volverse creativos, no muchos por placer, pero la mayoría seguro ha tenido resultados.

Estos son algunos canales de YouTube que hablan de emprendimiento, marketing digital y desarrollo personal, incluso recomiendo uno de segmentación de Facebook, por si desean animarse a pautar alguna cosita que les ayude a aumentar sus ingresos.

Marta Emerson:

Marta es en realidad un todo en uno. Habla de segmentación de pauta online, cómo planificar tu negocio (se centra mucho en servicios), desarrollo personal y administración. Se nota que se ha equivocado muchas veces y se ha levantado, y con suerte nos comparte sus consejos y experiencias.

Arata academy:

Seiiti habla de desarrollo personal, administración de tiempo, lidiar con la ansiedad, perder el miedo, encontrar el propósito, etc. Su forma de hablar genera mucha calma, está lejos de esa euforia que suelen tener los canales de desarrollo personal.

Evan en español:

Lo resumiría en motivación, este chico se dedica a filtrar un montón de contenido de entrevistas de personas consideradas exitosas y las recopila para nosotros. Aquí encontrarás entrevistas y charlas de Steve Jobs, Will Smith, Bill Gates, Elon Musk, Sia, Ariana Grande, Michelle Obama, etc.

Incluso si algunos te caen mal, puedes lograr conectar con ellos de alguna forma que no pensaste antes.

Felipe Vergara:

Es un chico que da excelentes consejos para hacer pautas en Facebook y aumentar ventas en E-commerce. Explica de forma fácil y sin rodeos. Todos hemos sido víctimas de vídeos de 10 minutos que pueden resumirse en 2, así que puedo decir que este canal vale oro.

Estos cuatro canales son como “mi kit” para empezar alguna idea de negocio. Pero puedo resumirlo en un renglón:

Encuentra algo en lo que seas bueno/a, que la gente necesite y que puedas recibir dinero de eso. Si lo tienes, empieza a investigar y trabajar duro para lograrlo.

¿Cómo sobrellevar el estrés en pandemia?: Descansa

He notado que la pandemia en algunos ha causado una falta de motivación por hacer cualquier cosa, y a algunos otros nos ha obsesionado con la idea de “ser extremadamente productivos”, de estar todo el tiempo moviéndonos por hacer algo y «no perder tiempo». Incluso llegando a mirar con un poco de prejuicio a quienes «no hacen nada».

Pero descansar es importante para sobrellevar el estrés en pandemia, no es necesario tomarse un día entero, pero tal vez tomarse medio día, a veces una hora al día ayuda. A veces podemos acumularlo todo y descansar medio día a la semana y no-hacer-NADA.

En caso de estar en extremo ocupados podríamos dedicarnos solo 10 minutos, tal vez de meditación, en la mañana o en la noche.

Me di cuenta a las malas que necesitaba un tiempo únicamente para descansar; para no preocuparme por las responsabilidades o problemas y sorpresivamente, luego de estar un tiempo “sin hacer nada” me motivé a seguir incluso con más ánimos porque ya no me sentía agobiada y agotada: había descansado.

Me he encontrado a mí misma a veces haciendo planas en una hoja porque realmente necesitaba hacer algo que no fuera productivo, no necesitara mi entera atención y tampoco me hiciera procesar ninguna información.

Y definitivamente, que no tuviera que ver con ninguna pantalla.

Hay algunos canales de YouTube de meditación guiada, y personalmente recomiendo mucho colorear libros.

Quienes sean personas con muchas ideas, se darán cuenta que la creatividad aflora en el ocio, en no trabajar en nada en específico y darse la oportunidad de estar aburrido. La verdad es que la idea para este blog se me ocurrió luego de estar mirando el techo algunos vaaarios minutos.

Enfocarme en las cosas que sí tengo control

¿Tengo control sobre los comportamientos y pensamientos de los demás?

No.

¿Debería dedicar toda mi energía en pensar en eso?

Probablemente no.

¿Tengo control sobre mi propio comportamiento?

Sí.

¿Debería dedicar gran parte de mi energía en mejorar mi comportamiento?

Probablemente sí.

Empecé a categorizar mentalmente entre las situaciones que sí estaba en mi capacidad de cambiar o mejorar, las que no, las que dependía de mí y las que dependía de otros, las que dependían de un cambio interior y las que dependían de factores externos.

Esto no es fácil, quien diga que de un día para otro “dejó de preocuparse” por factores externos, seguramente sea un alíen infiltrado en este planeta.

Es un proceso, pero tiene mejoras con el pasar del tiempo.

No tengo poder sobre la vacuna, ni la hambruna mundial, pero tengo el poder de respetar el aislamiento y donar tiempo o dinero a algún cercano u organización que sí pueda aportar.

Enfocándome siempre en lo que sí puedo cambiar.

Organizar las aplicaciones en carpetas

Personalmente esto me cambió más la vida de lo que esperaba, incluso creo que va más allá de sobrellevar la pandemia, es un tema de tiempo que no creía que fuera la gran cosa, pero te explicaré:

Tener todas las apps en desorden hacía que me demorara más de 10 segundos encontrando Asana para trabajar, y si de casualidad veía el logo de Instagram, terminaba desviándome 5 minutos innecesariamente.

Y lo que es peor, terminaba viendo algo que no quería ver e irremediablemente tenía mi ánimo arruinado en menos de 1 minuto. Tardaba 20 minutos en olvidar o superar lo que vi, y era probable que la situación que veía estuviera totalmente fuera de mi alcance, así que le agregamos una profunda impotencia.

Organizando por categorías los juegos, las redes sociales, las herramientas, las apps personales, las financieras, etc., pude mejorar mi productividad sin dedicar más horas al trabajo.

En mi escritorio principal dejé las categorías que más necesito y los accesos directos más importantes. En los laterales, muy escondidos, dejé las redes sociales y el ocio, para no distraerme cuando no debería.

Los fines de semana hago lo contrario, dejo todo el ocio en el escritorio principal y mando el trabajo a esconderse hasta el lunes.

Monitorear cómo gasto el dinero

La pandemia ha cambiado totalmente la economía, una gran mayoría se ha visto gravemente afectada, otros han generado muchos ingresos y algunos otros están medio igual, como en toda crisis.

Pero lo que es cierto, es que hay que ser consciente de cómo gastamos nuestro dinero, incluso lejos de la crisis. Esto es fundamental para poder sobrellevar la pandemia, evitar gastos innecesarios cuando sabemos que el mundo laboral es bastante inestable, quizás sea una buena idea. 

Personalmente empecé a usar Wallet, una aplicación que me permite registrar cada uno de mis gastos. Tiene muchas funcionalidades útiles, crear metas, ver estadísticas, gráficos, etc.

Y dejé de lidiar con la sensación extraña de no saber exactamente en qué gastaba mi dinero, me ayudaba un poco con la sensación de caos.

Agradecer

Ser consciente que a pesar de todo lo malo que me ha traído esta crisis soy privilegiada frente a millones de personas, me ha permitido agradecer sin enfocarme innecesariamente en mis carencias.

Ser consciente y agradecida también me ha permitido entender la importancia de ayudar a quienes no tienen las mismas oportunidades o privilegios que yo.

Tratar de separar lo laboral de lo personal

Mi primer gran cambio fue ponerme horarios más o menos estrictos pero lo suficientemente flexibles para lidiar con cualquier evento fortuito.

Al iniciar la pandemia trabajaba de lunes a domingo, de 8:00 am a casi 11:00 pm. Fue un verdadero desastre que no recomiendo a nadie si no quiere sentir que envejece 2 años cada semana.

Además, instalé WhatsApp Business. Aunque siempre lo recomendaba para emprendimientos, decidí a hacerlo para mi propio trabajo. Tengo una guía de Whatsapp Business para principantes, por si deseas leerla.

Para sobrellevar la pandemia usa fuentes fidedignas 

Leer me ha ayudado a recibir información útil de forma menos fortuita, instantánea y mediocre. Reviso información cada dos días, a veces diariamente si necesito saber algo en específico.

Estoy agradecida de estar lejos de todas las opiniones, teorías y demás temas que suelen circular respecto a la pandemia 24/7.

Dedicarme al ocio

Ver películas, series, documentales, videojuegos, libros, etc. Dedicar un tiempo a esto me ha ayudado a distraerme sin evadir o escapar mentalmente de la crisis.

He podido disfrutar de un cosas como Un poco de todo, UnusualVideos, Netflix, beber alcohol, esos videos de «cosas que no sabías hace 5 minutos» sin sentirme culpable de no estar haciendo nada productivo.

Comer bien

Por suerte tengo una mamá que se encarga de las compras y de cocinar todo lo necesario. Pero mantener horarios de comida, aunque sea a veces imposible, comer menos chatarra y etc., se ha convertido en un hábito importante también. Cuando trabajaba de 8 am a 11 pm me di cuenta que me saltaba algo más de dos comidas. Un desastre.

¡Y eso es todo!

Tal vez siga alimentando este megablog de mis recomendaciones para sobrellevar la pandemia. Por ahora, solo podría resumir todo lo que he escrito hasta ahora con:

Ser más consciente de mi entorno más cercano y buscar una constante mejora en lo que sí puedo controlar.

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